Entrada destacada

不为人知的西班牙宝地-毕尔巴鄂(Bilbao)

不为人知的西班牙宝地-毕尔巴鄂(Bilbao)【原创】【多图】  2015-09-17   欧亚丝路   欧亚丝路 其实跟大多数国人一样,在来西班牙之前,对其了解也基本停留在首都马德里,奥林匹克浪漫城市巴塞罗那,疯狂的奔牛节,不人道的斗牛,热情的敷朗明哥和香喷喷的海鲜饭。 如今在...

2013/03/14

¿Hasta cuándo eso de “Jiabao” o de “Jintao”?


¿Hasta cuándo eso de “Jiabao” o de “Jintao”?

"Este mes se cumplen 40 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y la República Popular China. A pesar de los reiterativos discursos y declaraciones sobre el “interés” que tiene España por China, la cruda realidad es que existe un desconocimiento generalizado sobre prácticamente todo lo que tiene que ver con el país asiático y, en la práctica, una falta de verdadero interés, con contadas y honrosas excepciones.
Comparativamente, incluso, me atrevería a decir que en estos días en los que gracias a Internet las posibilidades de acceso a la información son casi ilimitadas, paradójicamente el nivel de conocimiento sobre China en España y la calidad de la información y trabajos sobre el país asiático es en líneas generales inferior al de dos o tres décadas atrás.
Sólo como una muestra de esta ignorancia y falta de interés real podemos mencionar los interminables casos de periódicos, libros, trabajos, informes oficiales, discursos, audiciones de radio y programas de televisión donde se confunden los nombres y los apellidos chinos.
Por citar sólo un ejemplo, días atrás, el Editorial de uno de los más importantes diarios españoles decía que “Acabada la era de Hu Jintao y del propio Jiabao…”. Cualquier persona mínimamente interesada en China, sabe que decir “Jiabao” para referirse a “Wen Jiabao”, es como si el Diario del Pueblo llamase simplemente “Mariano” al actual Presidente del Gobierno español.
No es necesario ser un catedrático, sino simplemente interesarse de verdad por el tema, para saber que en los nombre chinos primero va el apellido, y luego el nombre. Y esa es precisamente una de las claves de este problema: la falta de un interés real y profundo por intentar conocer China; el pretender ver y “entender” al gigante asiático con “gafas” propias, siempre con las contadas y honrosas excepciones mencionadas al principio y que se pueden contar con los dedos de la mano.
Como indicamos, lamentablemente este es un error que se repite constantemente –ya superada la primera década del siglo XXI y en una de las épocas con más facilidades para la información- y sobre el cual me gustaría indicar las siguientes reflexiones:
  1. No he visto hasta ahora en ninguna publicación china un error similar al referirse a nombres españoles. La prensa china habla del Presidente Rajoy o Mariano Rajoy, y no de Mariano. Si los chinos pueden escribir bien los nombres españoles, ¿por qué no pasa lo mismo en España con los nombres chinos?
  2. Es prácticamente imposible encontrar errores similares en los medios de prensa anglosajones o franceses. Cualquier lector de The Economist, Financial Times, The New York Times; cualquier seguidor de la BBC o la CNN, podrá comprobar con facilidad cómo todos utilizan de forma correcta y unificada los nombres de las personas o lugares de China.
  3. Se podrá argumentar, con razón, que no “todo el mundo” tiene por qué saber esto. Un medio de prensa serio, sin embargo, debería tener el interés y la preocupación por conocer la forma correcta de escribir los nombres de las personas que menciona. No puedo imaginarme a un periódico hablando de Barack, para referirse al Presidente de los Estados Unidos.
  4. No debemos olvidar, y no es menos importante, que cuando nos referimos a los nombres de los líderes chinos, estamos hablando de los dirigentes del país más poblado de la tierra, de la segunda economía mundial, y de los que casi todos consideran como la próxima potencia del mundo. Eso no quiere decir que si el país fuese más pequeño el error sería menos grave. Lo que pasa es que nombres como el de Hu Jintao o Wen Jiabao llevan ya diez años siendo mencionados de forma constante en medios de prensa, publicaciones de todo el mundo y foros internacionales.
Lamentablemente, el caso se repite y es más confuso aún en lo relacionado con los nombres de algunas ciudades y provincias chinas (por ejemplo hay un mínimo de tres formas para referirse a Shanghai en España: Shangai, Shanghái y Shanghai; tres formas  de nombrar a la capital china: Beijing, Pekin y Pequin; y hasta ahora se confunde lo que es la provincia de Guangdong con su capital Guangzhou).
Estos ejemplos son sólo una muestra de que, en lo relacionado con China en España, detrás de las bonitas palabras, iniciativas oficiales y privadas de todo tipo, múltiples instituciones establecidas, infinidad de libros publicados, existe un importante componente de mediocridad, superficialidad, y en muchos casos falta  de interés en conocer y aprovechar los conocimientos del cada vez mayor número de personas que con mucho sacrificio han logrado aprender el idioma chino y/o conocer algo de esa compleja realidad llamada China.
Mientras que en el mundo anglosajón muchas de esas personas ocuparían importantes puestos en la administración, la enseñanza, la investigación, medios de prensa, el sector público o privado, en España en muchos casos están en el paro, o dedicándose a ocupaciones que no tienen nada que ver con China, o utilizando su nivel de chino para terminar haciendo de intérpretes en los mercadillos de Beijing o Shanghai, o trabajando para empresas/instituciones de otros países.
Y mientras tanto, tienen que seguir viendo referencias a “Jiabao” o “Jintao” en la prensa de su país.
Esta es, en mi opinión, la lamentable situación de una “sinología” que creo que en España no existe de verdad y sobre la cual no puedo más que ser pesimista."Pablo V. Rovetta Dubinsky. Casi toda una vida relacionado con China. Almost my entire life tied in to China. 近一辈子的时间与中国有关系
http://blogs.globalasia.com/china-reflexiones-orientales/hasta-cuando-eso-de-jiabao-o-de-jintao-o-el-interes-y-conocimiento-sobre-china-en-espana/
Este es un ejemplo de ignorancia y falta de interes.
Habría que añadir la cantidad de comentarios despectivos con la realidad social compleja, con las instituciones públicas, y representación popular de la República Popular China. Pero eso...en otra ocasión.
Publicar un comentario